Dejando de lados los juicios sobre las terapias

La mayoría de nosotros cuenta con un gran prejuicio en torno a la salud mental, muchos piensan que ir a terapia psicológica  es sinónimo de “locura”. Sin embargo las personas que nos denominamos como “normales” muchas veces tenemos confusiones, contradicciones e incoherencias que mas de alguna vez nos causan dolor a nosotros y a quienes nos rodean.

Para romper un poco el “mito de la locura y la terapia” quiero contarles como todos, absolutamente  TODOS, los seres humanos estamos en un continuo movimiento que consiste en desarrollo y aprendizaje. La vida nos hace tener crisis existenciales, duelos varios (perdida de algo querido) y sobretodo crecimiento.  Frente a estas situaciones suele aparecer mucha confusión, incomodidad, angustia, miedo, evasión, etc. Estos sentimientos pueden hacernos perder el sentido de la vida, tener la sensación que nos desviamos en esta aventura de vivir. Es aquí donde la psicoterapia se vuelve un salvavidas importante, ya que puede ser una buena herramienta para entender, comprender y modificar aquello que estamos sintiendo.

No nos estamos “volviendo locos” simplemente estamos confundidos; a veces puede ser producto de algún  hecho del pasado que nos marcó y que no significamos de una buena manera para nosotros. También puede ser el darnos cuenta que la manera que tenemos de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás ya no esta funcionando satisfactoriamente. Puede ser que tengamos arraigados ciertas creencias y realidades sobre la vida, el amor, la amistad o el trabajo que nos limitan en este “movimiento”. Para revisar todo esto, es bueno iniciar un proceso de terapia, el cual nos puede permitir grandes cambios en lo personal, familiar y laboral. De esta manera, entendemos que no es necesario ser diagnosticado psiquiátricamente para atrevernos a comenzar una terapia. La mejor motivación puede ser simplemente el conocernos mejor  y así poder liberarnos de esas cargan que estancan, retrasan y nos impide vivir la vida de una manera plena y en sincronía con el desarrollo natural.

Atrévete y descubre el increíble potencial que tienes para disfrutar de la vida!

PS. Graciela Solá libertad

Renaciendo: Semana de la Psicología Floral al alcance de todos!

Durante la semana del 21 de Noviembre al 26 de noviembre realizaremos sesiones psicológicas complementadas con flores de Bach.

Adhesión: 5 mil pesos (incluye un preparado flloral).
Inscripciones: a través de cpirenacer@gmail.com ó por mensaje interno.
– Nombre
– Edad
– Teléfono de contacto

¡No te pierdas esta oportunidad!

(Válido sólo para pacientes nuevos)

Trastorno del Vínculo

Uno de los factores más importantes y determinantes en la vida del ser humano es precisamente el tipo de vínculo que se desarrolla a edad temprana con la figura de apego o cuidadora (generalmente dada por la madre). Es por ello, que la figura vincular debe saber antes de dar a luz, que le espera no solo una experiencia hermosa de vida, sino que también una gran responsabilidad con el nuevo ser que deberá nutrir física y emocionalmente.

La forma en que el niño se vincule con su figura de apego, determinará la manera en que este se relacionará el día de mañana socialmente, siendo la primera experiencia del niño, el jardín infantil.

Cabe destacar entonces, que en niños pre escolares y escolares con trastornos conductuales, se encuentra generalmente a la base un tipo de apego no óptimo, que le repercute con sus pares al momento de tener que interactuar con los mismos.

Existen los siguientes tipos de apego:

Vínculo seguro: protege al niño del maltrato de negligencia y de psicopatología por parte de la figura de apego, lo que conllevará a una calidad óptima de salud mental a lo largo de todo su ciclo vital.

Vínculo ansioso ambivalente: el niño duda de la disponibilidad de la madre y presenta angustia de separación, lo que limita su conducta exploratoria. La vivencia que experimenta el niño a causa de la inconsistencia parental suele ser reforzada por separaciones y amenazas de abandono.

Vínculo ansioso evitativo: el niño crea expectativas negativas hacia la disponibilidad de los padres debido a la negligencia emocional de los mismos.

Vínculo desorganizado: el niño se muestra  desorientado, temeroso, confuso, junto con una conducta de apego y desapego frente a la figura de vinculación.

Según el DSM IV , la crianza patógena puede presentar las siguientes características:

Desestimación permanente de las necesidades emocionales básicas del niño (bienestar, estimulación y afecto).

Desestimación persistente de las necesidades físicas del niño (alimentación, limpieza, contacto físico).

Cambios permanentes de cuidadores primarios, lo que impide la formación de vínculos estables.

Podemos deducir entonces la urgencia de detectar y tratar a la madre que presenta síntomas de depresión post parto, ya que, esta afectará directamente la diada con el niño. El rol del padre será en esta etapa de contención, ayuda y comprensión hacia la madre, con el fin, de estar alerta frente a cualquier cambio en el estado de ánimo que esta pueda presentar.

Claudia Gullón Lemus

Psicóloga Clínica Integral

Terapeuta Floral

La Importancia de la Salud Mental

 En el mundo actual existe como modelo una sociedad exitista, que avanza rápidamente. El itinerario diario, nos hace vivir frenéticamente, centrándonos en el logro de objetivos laborales y económicos, que nos hacen olvidar la importancia de conectarnos con nuestras sensaciones, emociones, pensamientos, y como la vida que llevamos nos impacta.

Este olvido hace que nuestro equilibrio bio-psico-social se desajuste, provocando enfermedades a distintos niveles, físico, emocional y espiritual, es por eso que es importante parar un momento para cuidar nuestro interior y dejar como una necesidad de primer orden la Salud Mental.

La mayoría de las personas cuando sienten algún malestar a nivel psicológico y/o emocional no acuden al psicólogo, ya sea por miedo, desconocimiento, porque piensan que no sirve de nada o simplemente porque piensan que los psicólogos son solo para los “locos”. En cambio, si sienten algún malestar físico, lo hacen, y van al cardiólogo o  traumatólogo o a cualquier otro especialista del área de la salud. Sin embargo, nuestras heridas internas, tales como tristeza, desesperanza, angustia, pesimismo y miedo deben ser tratados, al igual que nuestras heridas externas, como por ejemplo los músculos, caries y nuestros huesos, es decir, de manera regular y no sólo en caso de crisis.        

Frente a algún problema que  desestabilice o estrese y que no se encontra solución, es imprescindible recurrir a la ayuda de un experto en psicología con la finalidad de evitar una crisis.

Al acudir a un especialista que entienda y acoja la “forma de pensar”, sentir y actuar del paciente, durante la psicoterapia el consultante aprenderá a conectarse con su mundo interior, y así podrá comprender, elaborar y sanar ciertas heridas con las cuales  viaja durante el correr de los años, de esta manera, el paciente comenzará su evolución, descubriendo virtudes que se encontraban latentes.

 

María de los Angeles Arellano Rojas.

Psicóloga Clínica

Medicina Convencional o Medicina Alternativa

Probablemente es la pregunta que en más de una ocasión nos hemos planteado a lo largo de nuestras vidas. Para poder darle respuesta a esta disyuntiva, es importante comprender la mirada que ambas aplican al ser humano.

Entenderemos a la medicina convencional, en palabras simples, como la medina tradicional regida por el “método científico”, el cual, permite comparar de manera objetiva los resultados de los diversos tratamientos aplicados a los pacientes. En cambio la medicina alternativa se refiere a los tratamientos que apuntan al origen emocional y por ende energético del ser humano, utilizando la observación empírica del sujeto.

La medicina convencional mira al cuerpo humano como un cuerpo físico dividido en diferentes sistemas entre los cuales podemos mencionar el óseo, linfático, circulatorio y reproductor entre otros, en cambio, la medicina alternativa concibe al ser humano como un todo, cuya composición está dada por un cuerpo físico y varios cuerpos energéticos, como el cuerpo físico, mental, emocional, mental inferior, etérico, mental superior, causal y supramental.

Como podemos observar, la medicina alternativa, no excluye al cuerpo físico, sino que adiciona cuerpos energéticos a los cuales atribuye el origen de las enfermedades que estudia y trata la medicina convencional. La mirada, entonces, de la medicina alternativa es integrativa, ya que no excluye ni niega las dolencias del cuerpo físico, simplemente busca el origen de una enfermedad, más allá de una causal hereditaria o malos hábitos de vida del paciente, en la disarmonía del cuerpo energético como gatillante de la misma.

Entonces, la respuesta frente a lo planteado es la integración de ambos paradigmas como tratamiento para el sujeto que lo amerite, ambas medicinas se complementan y brindan al paciente la intervención integral que proporcionará todas las herramientas necesarias al momento de requerirlas. Aún existe la tendencia excluyente de algunos sectores de ambas medicinas, sin embargo, esta presenta una propensión decreciente, ya que, se ha podido constatar que la una es coayudante de la otra, en donde la disputa no tiene otro origen más que la inflación egoica propia del ser humano.

Claudia Gullón Lemus

Psicóloga Clínica Integral

Terapeuta Floral

Déficit Atencional

DÉFICIT ATENCIONAL

Una Orientación para los padres

 

 

 

Muchas veces los padres comienzan a angustiarse por las constantes citaciones al colegio por la mala conducta de sus hijos, etiquetándolos en un corto período como “niños problema”. Detrás de un niño con mala concentración y generalmente mala conducta se esconde el sobrediagnosticado déficit atencional.

 El déficit atencional se define en palabras simples como un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad-impulsividad generalmente hereditario, que dificulta no solo el aprendizaje del niño sino que también la óptima enseñanza del docente. Los síntomas se hacen presente antes de los siete años y debe presentarse tanto en el colegio como en el hogar.

 Frente a las citaciones del colegio, se sugiere llevar inmediatamente al niño a evaluación para descartar que se trate simplemente de un alumno que no encaja frente a las normas de disciplina del establecimiento, en cuyo caso se deberá buscar un nuevo lugar de enseñanza que sea apropiado para él, no olvidemos que no todos los colegios cuentan con las mismas exigencias en este ámbito, lo que puede llevar a la estigmatización del niño por una dificultad que puede ser absolutamente inexistente. La importancia de recurrir a la brevedad al psicoterapeuta radica en que si dicho síndrome no es tratado durante la infancia, su sintomatología puede permanecer hasta la adultez.

 También cabe destacar que muchos padres temen medicar a sus hijos con la droga  metilfenidato que es la más usada en estos casos, ella es un regulador neurobioquímico que no cura la enfermedad, pero sí ayuda a disminuir la sintomatología del niño en espera de su maduración. Para estos padres que desean una terapia natural, podemos decir que en nuestra consulta contamos con diversos jardines de terapia natural floral, los cuales nos han brindado grandes satisfacciones en la disminución de la hiperactividad y la desconcentración de los pequeños.

 Es importante destacar que no solo se debe tratar al niño que padece déficit atencional, sino que también a los padres para que puedan brindar junto a la psicoterapia y terapia floral, las necesidades que su hijo requiere para el tratamiento integral y éxito del procedimiento.

Claudia Gullón Lemus

Psicóloga Clínica Integral

Terapeuta Floral

Ortorexia

 

 

Hemos podido constatar a través de los años la obsesión a la cual se ha llegado en términos de “peso corporal ideal”, desencadenando no solo la ya conocida anorexia nerviosa, sino que también la incipiente Ortorexia.

La ortorexia se caracteriza por una obsesión sobre la ingesta de alimentos sanos para prevenir enfermedades y conservar de paso el  peso “ideal”. El problema que esto conlleva es la carencia nutricional que esta dieta puede provocar sobre el organismo.

Específicamente se entiende como ortorexia a la obsesión patológica por consumir alimentos solo de cierto tipo: orgánica, vegetal, sin preservantes, sin carnes, sin grasas, frutas y alimentos crudos. Tanto la preparación como la forma en que es cortado el alimento y los materiales usados tales como la cerámica o madera también forman parte del ritual que indica la presencia del síndrome obsesivo.

Las características que distinguen al ortoréxico incluyen la obsesión desordenada por comer alimentos sanos (naturales), exclusión de la carne, grasas y alimentos tratatandos con herbicidas o pesticidas,  carencia nutricional, negativa de ingerir otro tipo de comida ni siquiera en ocasiones especiales y pueden también haber sufrido anorexia nerviosa. No es extraño ver que estos pacientes paguen hasta diez veces más el precio por alimentos orgánicos, con la idea de desentoxicar su cuerpo, así como también podemos observar como muchos de ellos optan por sembrar y cosechar su propio huerto.

Los efectos que produce esta enfermedad radica en que la supresión total de grasas puede comprometer la ingesta de vitaminas liposolubles y ácidos grasos imprescindibles para una vida sana. La errónea sustitución de alimentos produce anemia, falta de energía, fragilidad ósea y disminución en la efectividad de las funciones cognitivas.

El tratamiento para los ortoréxicos es de larga duración y gran costo, ya que se necesita eliminar todas las conductas que el paciente ha adoptado a lo largo de un extenso tiempo. Por lo demás, se debe contar con la absoluta voluntad del aquejado por cambiar y comprender que su estilo de vida integrado como “sano” solo le traerá a lo largo del tiempo enfermedades por la carencia de todos los nutrientes que se ha negado ingerir y que son indispensables para tener una vida prolongada y saludable.

Claudia Gullón L

Psicóloga Clínica Integral